Conclusión
Durante nuestra vida tenemos muchas oportunidades que contribuyen al logro de nuestras metas objetivos, proyectos personales y profesionales, lo importante es aprovecharlas y estar conscientes de nuestras propias habilidades y ser siempre perseverantes. Sin duda Juan Crisóstomo Bonilla fue un hombre con altos ideales que le llevaron a actuar en beneficio de su ciudad natal, principalmente en el ámbito educativo o instruccional.
Demostró un alto espíritu de servicio, se preocupó y ocupo por la educación de los maestros que a su vez formarían a las futuras generaciones.
El legado que dejo sigue, hasta la fecha, formando ciudadanos que sirven humana, cabal, ética y moralmente a la sociedad. Generando ciudadanos con espíritu de servicio con ideales y visión.
Juan Crisóstomo Bonilla es un claro ejemplo de que el querer lograr algo va acompañado no solo de la intención sino también de la acción. Las cosas, problemas, preocupaciones y dificultades no desaparecen por si solas, debemos resolver, actuar para lograr un cambio, como lo hizo Juan Crisóstomo Bonilla.
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